Quiero volver a sentirme deseada: 5 claves prácticas

Si estás pensando “quiero volver a sentirme deseada”, quizá sientes que el deseo en tu relación se ha apagado, que ya no te miran con los ojos de antes o que el deseo en pareja se ha convertido en algo lejano. No estás sola. Es habitual que después de tiempo la intimidad cambie, que el deseo se enfríe, pero el hecho de querer reavivarlo es ya un paso de valor hacia la conexión auténtica.

En este artículo voy a contarte qué casos me encuentro en terapia online y cómo te puedo ayudar.

¿Por qué el deseo en pareja y sentirse deseada tienen tanto que ver?

Sentirse deseada es más que una apariencia: es el reflejo de que el otro te percibe, te elige y te sostiene como sujeto de deseo. Cuando hablamos de querer volver a sentirse deseada, estamos abriendo la palabra para que te mires desde otro lugar: el de la propia energía, el de la mirada del otro y el de la intimidad compartida. Tanto en terapia de pareja o en terapia individual online observo que muchas parejas han descuidado ese deseo porque la rutina, el cansancio o la falta de contacto emocional lo han eclipsado.

Si bien, siendo sincera contigo he de decir que lo que más marchita el deseo es el automatismo. Vivimos en un mundo con un montón de tareas, rutinas y cosas pendientes. Parece que siempre tenemos que tener todo impoluto y que la montaña de cosas nunca se acaba. Aquí, necesitamos parar un poco, aprender a alejarnos de las pantallas, volver a mirarnos a los ojos y darnos esos besos con lengua que tanto hacíamos en nuestra época adolescente y tan poca atención le prestamos ahora.

Si te ha sorprendido lo de los besos quiero hacerte spoiler: es tan normal que demos piquitos automáticos a nuestra pareja. ¡Cómo no vas a echar de menos sentirte deseada si no somos conscientes ni de esto!

Te animo a que leas el artículo quiero sentirme deseada por mi pareja.

Quiero volver a sentirme deseada: 5 claves prácticas

1. Reconectar con tu deseo interno

El deseo no siempre se enciende con una excusa externa; a veces pide ser escuchado. Si quieres que quiero volver a sentirme deseada: claves para reavivar el deseo en pareja tenga sentido para ti, empieza por preguntarte: ¿qué me excita, qué me mueve, cómo me siento hoy? En terapia exploramos este punto, porque la intimidad, antes que acto, es presencia.

Si bien, hay que explorar qué sucede de fondo, ¿de acuerdo? Porque en muchas relaciones la carga mental, los hijos si los hay y el trabajo, pueden pesar de forma desequilibrada. Por lo tanto, muchas veces no tiene tanto que ver contigo, con tu deseo, si no más bien, con el de él. Como si la vida os hubiera arrastrado.

Te animo a echar un vistazo al carrusel que creé en Instagram sobre «Me paseo desnuda frente a él, pero ni me mira«.

2. Renovar la mirada al otro

Cuando dejas de verte como objeto de deseo, el espejo se apaga. Reavivar el deseo en pareja implica que ambos vuelvan a mirarse con curiosidad, con admiración. Un trabajo parecido a lo que explico en mi artículo sobre falta de deseo sexual: 5 causas comunes y cómo trabajarlas en terapia — allí se habla de reconectar cuerpo y mente. Hacerlo mutuo tiene un efecto profundo.

3. Crear espacios de intimidad sin rendimiento

Parte del “quiero volver a sentirme deseada” es liberar la carga de tener que “hacer algo”. Sexo con guion, con obligación, bloquea. En consulta insisto en crear momentos de caricias, miradas, juegos, sin objetivo, solo exploración. Esa libertad abre la puerta al deseo compartido. Si bien, necesitamos saber qué le sucede a él y que también venga a terapia.

Cuando una relación tiene un problema suele ser cosa de dos, no de una parte. A veces, se da por hecho que la relación «es así» porque lleváis X años juntos y no es verdad. Las relaciones siempre se pueden salvar y reavivar si ambas partes están dispuestas a ello.

Además, quiero decirte que muchas veces ellos no son conscientes de cómo está la relación. Por lo que necesitan un empujoncito de su pareja para ver que la relación no está tan bien como aparenta ser. Hay que profundizar en ella, jugar e implicarse para que ambos os sintáis elegidos como el primer día.

4. El afecto y el sexo pueden ir unidos o separados

¿Qué quiero decir con esta frase tan enrevesada?

He conocido parejas a las que les funcionaba muy bien el sexo y no había realmente profundidad, afecto. Otras, a las que les funcionaba el afecto y no el sexo. Y, por supuesto, aquellas que creen que si hay un poco de afecto ya va a haber sexo cuando se pueden dar de forma separada.

Lo sano es que se puedan dar de forma separada y conjunta. Si bien, cuando tú no te sientes deseada es porque hay una falta de interés palpable por parte de tu pareja. Puede ser que te pasees desnuda como antes te comentaba, que te vistas de forma provocativa, que hagas mil cosas y que aún así no te mire. Si esto es así, es conveniente sentaros y hablarlo. Hay que fomentar las chispas, ese fuego inicial que antes os conectaba y que de alguna forma se ha ido distanciando.

5. Comunicación agresiva, directa y pasiva

Quiero contarte un caso reciente que he tenido en terapia: una infidelidad.

Esta pareja con dos hijos se vio arrastrada a una infidelidad por parte de él. Esto lo que destapó fue un problema enorme de comunicación, un distanciamiento gigante en el querer pasar tiempo el uno con el otro y ya no te digo de deseo. Las infidelidades siempre ponen de manifiesto problemas profundos que hay en la relación y que por X o por B no se ha querido indagar en ellos. Lo que te comentaba antes de que vivimos en piloto automático sin ser conscientes.

Pues aquí, este chico, en cuanto recibió buenas palabras, atención sin juicio y sin gritos de una mujer, allí se lanzó. Por supuesto, sin ser consciente de las consecuencias y arrepintiéndose un montón en el presente. ¿Cuál es el fin de esta historia?

Esto destapó lo que había de fondo. La mujer, con la que estaba casado, aprendió a ser consciente de que ella se comunicaba de forma muy agresiva con él. Le gritaba, no lo escuchaba, lo invalidaba. Él se sentía frustrado, incapaz de hablar y en vez de comunicárselo a ella, se refugiaba en salidas, en el bar o en alcohol. Es decir, él tenía un estilo pasivo, evitativo. Ninguno de los dos se comunicaba bien. Ninguno era capaz de sentarse abiertamente desde la vulnerabilidad a abrirle su corazón al otro. Por lo tanto, la vida los arrastró hasta esta situación nada beneficiosa para ninguno.

¿Por qué te lo cuento? Porque llegados a este punto vinieron a consulta para ver qué hacían. Primero comencé con ella en sesión individual, luego se animó a venir su marido. En un comienzo no sabían si debían seguir juntos, porque sabían que lo que había sucedido era muy doloroso, especialmente para ella. Si bien, pusieron mucho de su parte para volver a trazar esos lazos de confianza que una vez los habían unido.

Ahora, en la actualidad, ambos han recapacitado y decidido partir de cero desde el amor, la sinceridad y fomentando una comunicación asertiva por parte de ambos, pero como verás, ha llevado un tiempo, un camino y mucha consciencia por ambas partes.

Y, por si se te ha pasado por la cabeza, quiero que sepas que también se puede dar la infidelidad por parte de ella al no sentirse deseada, vista, ni escuchada. No es una cuestión solo de comunicación, hay muchos factores implicados en esta ecuación.

Toda infidelidad destapa un problema mucho más profundo de lo que somos conscientes.

Preguntas frecuentes que suelo escuchar en terapia

¿Por qué siento que mi pareja ya no me desea?
El deseo puede disminuir por estrés, rutina o falta de conexión emocional, no siempre por falta de atracción.

¿Es normal que el deseo sexual cambie con el tiempo?
Sí, el deseo varía a lo largo de la vida y puede recuperarse con comunicación y autoconocimiento.

¿Cómo puedo hablar con mi pareja sobre mi falta de deseo?
Elige un momento tranquilo, sin reproches, habla desde ti, desde lo que sientes y necesitas.

¿La terapia sexual puede ayudarnos a recuperar el deseo?
Sí, en terapia sexual se trabajan la comunicación, las emociones y las sensaciones del cuerpo para reconectar.

¿Qué puedo hacer para volver a sentirme deseada?
Empieza por reconectar contigo misma: cuidar tu autoestima, tu placer y tu manera de mirarte cambia la energía en la relación.

Si todo esto que te he comentado te ha resonado, echa un vistazo a la sección de consulta online individual o a mis tres libros publicados. En los dos últimos «Vivir siendo libre» y «9 Claves para la vida» hablo del sentirte deseada, de la conexión contigo, con tu pareja y de la comunicación.

¡Te envío un abrazo enorme!

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